Consejos para ahorrar en la factura de la calefacción

No te descubro nada cuando te digo que miro la factura de la calefacción y es echarme a llorar. No entiendo cómo se puede pagar tanto si apenas estoy en casa. Es una desesperación que desde hace unos meses intento paliar con formas de ahorrar. Son pequeños detalles que marcan la diferencia. Es como el refrán de granito granito se hace granero. Pues algo así.  Si consigo ahorrarme tres euros en la factura, pues esos que tengo en mi bolsillo, y no en el de las grandes empresas de energía. Así que si quieres hacer como yo, no dudes en seguir mis consejos, incluso aprende a saber cómo puedes pagar lo justo.

  • Un consejo muy útil es el de estar atento a la rejilla. Hay que revisar puertas y ventanas, encontrar los sitios por donde se filtra el aire frío del exterior y buscar la forma más segura y conveniente de impedir que eso suceda. Según el IDAE, esa simple medida puede reducir hasta en un 30% nuestro gasto en combustible.
  • Mi chica está obsesionada con abrir las ventanas para ventilar. Lo hace cada mañana y podemos llegar a estar casi 3 o 4 horas. Una barbaridad, ya la he dicho que lo que recomiendan es dejar abiertas las ventanas como mucho diez minutos, tiempo suficiente para renovar el aire de la estancia sin enfriar las paredes y el suelo.
  • Uno de los aspectos más importantes es la de la caldera. Por ejemplo, las que son individuales tienen la temperatura interior propia que hay que tener en cuenta. Lo más aconsejable, es hablar con el instalador para que te comente cuál es el nivel correcto para nuestra caldera. Por norma general, el IDAE recomienda conservar las calderas a 70 grados. Esto lo que hace es reducir las pérdidas de energía, pero también evita que el exceso de temperatura produzca sensación de incomodidad o provoque manchas en las paredes. En mi caso, hablé con la empresa Eco Cima, que son los mejores en venta de calderas en Madrid. Me instalaron una caldera de las poco contaminantes y de las que sabes que estás ahorrando hasta el 30% en consumo de gas. Y con radiadores, entorno a un 20 % de ahorro. Además de con todas las seguridades que exige la normativa comunitaria: seguridad anti-hielo, seguridad por falta de agua, anti-bloqueo de la bomba, anti-ciclos cortos.
  • Tenemos que saber que la principal fuente de calor tiene que ser la luz, por eso, si la casa tiene ventanas que reciben sol, esto ocurre cuando están orientadas al sur,  manten las persianas y las cortinas abiertas; y ciérrelas por la noche para reforzar el aislamiento.
  • Por cierto, una de las manías que me he tenido que quitar es la de poner la ropa en los radiadores. Algo que he heredado de mi madre, que al ser seis hermanos, pues oye, había que buscar cualquier forma de secar la múltiple ropa. En este caso, colocar la colada encima de los radiadores no solo llena el aire de una humedad incómoda; reduce la eficiencia energética de su calefacción y, sí, consume más energía.

Y, por supuesto, si no vamos a estar en casa, hay que dejar la calefacción apagada; pero en la medida de lo posible y por razones de seguridad, si hace mucho frío, deja la caldera conectada. Espero que estas medidas te sirvan para poder ahorrar, si quieres más, puedes echar un vistazo aquí. Si es así, con esos tres euros te puedes tomar una caña a mi salud.

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