Cuáles son los países más eficientes y cómo es la situación de España

La organización International Energy Efficiency Scorecard (Cuadro de Mando Internacional de Eficiencia Energética) clasifica a las economías consumidoras de energía más grandes del mundo por sus políticas y programas de eficiencia energética. Las clasificaciones incluyen Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Países Bajos, Polonia, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, España, Taiwán, Reino Unido y los Estados Unidos. Se trata de una organización cuyos informes están siempre en inglés, pero gracias a los servicios Jti, expertos en traducción jurada,  hoy podemos traerlos a España. Jti nos ha proporcionado una traducción muy buena de su último informe, el correspondiente al año 2016, y así en España podemos enterarnos de cuáles los Estados mejor situados en esta clasificación y qué ocurre en el caso de nuestro país.

Se han analizado treinta y cinco indicadores diferentes de eficiencia energética para cada economía clasificada en el informe. Las clasificaciones se determinan puntuando sobre 100 puntos posibles. Los puntos se pueden obtener en cuatro categorías diferentes, incluyendo edificios, industria, transporte y esfuerzo nacional, que mide los indicadores generales o transversales de uso de energía a nivel nacional.

Alemania continúa liderando al mundo en eficiencia energética, seguida por Italia y Japón (empatados en segundo lugar), Francia y Reino Unido. En una escala de 100 puntos posibles en 35 categorías, las naciones fueron clasificadas como sigue: Alemania (1), Italia (2, empatado), Japón (2, empatado), Francia (4), Reino Unido (5), China (6), España (7), Corea del Sur (8 empatados), Estados Unidos (8 empatados), Canadá (10), Países Bajos (11), Polonia (12), Taiwán (13), India Turquía (15), Australia (16), Rusia (17), Indonesia (18), México (19), Tailandia (20), Sudáfrica (21), Brasil (22), Arabia Saudita (23).

En conjunto, estos países representan el 75% de toda la energía consumida en el planeta y más del 80% del producto interior bruto (PIB) mundial.

ACEEE evaluó a cada país utilizando, como decíamos, 35 métricas de política y desempeño repartidas en varias categorías: edificios, industria, transporte y esfuerzos nacionales de eficiencia energética. Alemania anotó más puntos en los esfuerzos nacionales, edificios y categorías de la industria, mientras que India empató con Italia y Japón por el primer lugar en el transporte.

La eficiencia energética es a menudo el medio más barato de satisfacer la nueva demanda de energía. Los Gobiernos que fomentan la inversión en eficiencia energética e implementan políticas de apoyo ahorran dinero a los ciudadanos, reducen la dependencia de las importaciones de energía y reducen la contaminación. Sin embargo, la eficiencia energética sigue siendo ampliamente subutilizada a nivel mundial, a pesar de sus múltiples beneficios probados y su potencial para convertirse en el recurso más grande para satisfacer la creciente demanda de energía en todo el mundo.

La eficiencia energética juega un papel clave en la política energética de Alemania, el Energiewende, que tiene como objetivo lograr una economía altamente eficiente y casi neutra en carbono para el año 2050. El Plan Nacional de Acción para la Eficiencia Energética (NAPE) de este país se centra en procesos industriales innovadores, edificios y productos eficientes en energía e inversiones a largo plazo. Estamos contentos y agradecidos de que ACEEE honre los esfuerzos de Alemania en su informe. Aunque hay un largo camino por recorrer para alcanzar su objetivo de reducir la demanda de energía en un 50% para 2050.

La medalla de plata ganada por Italia es un reconocimiento de los esfuerzos realizados por el país para promover la eficiencia energética y acelerar la transición hacia una economía de bajo carbono.

El informe también señala que Estados Unidos, que mejoró su posición vinculándose con Corea del Sur en el octavo lugar, todavía tiene mucho espacio para mejorar. A pesar de su liderazgo en una serie de políticas, los Estados Unidos están detrás de la mayoría de los países de la UE en la lista, además de China y Japón. Estados Unidos todavía no tiene metas vinculantes de ahorro de energía, a diferencia de Alemania, Francia, Japón y otros países que tienen un plan nacional de conservación de energía. Los Estados Unidos podrían aprovechar las oportunidades existentes de eficiencia exigiendo políticas de divulgación del uso de la energía y etiquetas categóricas para los electrodomésticos.

Otras posibles áreas de mejora para los Estados Unidos serían la economía de combustible de los vehículos de pasajeros, el transporte público, la eficiencia del transporte de mercancías, la política de eficiencia hídrica y los requisitos para que las grandes empresas realicen auditorías energéticas y contraten a gerentes de energía.

El caso de España

Según esta clasificación, el séptimo lugar lo ocupa España, que obtuvo una puntuación de 62. España empató con Canadá en el apartado de los edificios. El país cuenta con una fuerte normativa obligatorio para los edificios residenciales y comerciales, cubriendo una amplia gama de elementos técnicos. Además, España tiene requisitos de lugar para todos los edificios como parte de su código de construcción. Asimismo, es también uno de los pocos países con un programa obligatorio de etiquetado y construcción de divulgación de energía.

Por otro lado, España ocupa el sexto lugar en la categoría de esfuerzos nacionales, con un objetivo de ahorro energético obligatorio que pesa sobre la directiva sobre eficiencia energética de la UE de un 20% en 2020. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la agencia nacional encargada de promover la energía eficiente, está implementando este objetivo nacional. A través de este objetivo y de sus políticas de apoyo España ha tenido éxito en sus esfuerzos nacionales.

No obstante, hay mucho margen de mejora en el sector industrial en España. España genera muy poca electricidad procedente de la cogeneración y no tiene objetivos o incentivos. También puede mejorar en el apartado del transporte. Consiguió una buena posición en comparación con otros los países analizados en este cuadro de mando, pero se puede mejorar en el transporte de mercancías y en las políticas para fomentar un mayor uso del transporte público. España puede buscar políticas en otros países europeos como Italia y Alemania, que han ayudado a reducir las emisiones y han fomentado el uso del transporte público.