Cuidemos del medio ambiente con las bolsas de la compra

Los plásticos son uno de los grandes problemas que tenemos en la actualidad en cuanto al tema de deshacernos de ellos, de su reciclaje. Se trata de un material muy contaminante que está presente a diario en nuestras vidas para todo pero que también es muy perjudicial para el objetivo del desarrollo sostenible. Imágenes del  mar lleno de suciedad y bolsas de plástico es algo que con simplemente abrir internet podemos encontrar en cualquier búsqueda por no hablar de verlo con nosotros ojos si vivimos cerca del mar. Y es algo que va en escalada si no le ponemos freno. Pocas son las empresas por ejemplo que fabrican bolsas biodegradables como hace Plásticos Alhambra, de ahí que sea tan demandada por los establecimientos donde desean no dañar más el medio ambiente.

Es por esto que desde aquí os animamos a no aceptar en los supermercados bolsas que no se puedan reutilizar o tener una segunda vida reciclándolas, así como otras prácticas que son más que responsables.

Una de estas es directamente acudir al supermercado con nuestras propias bolsas biodegradables ya desde casa. A veces las tenemos de otros días en los que nos las dieron en la tienda y pueden utilizarse en más de una ocasión. Debemos cuidar de no llenarlas de migas o que no se pringuen con alguna sustancia que pueda manchar lo que metamos por segunda vez, y darles una nueva vida.

En este sentido, también hay muchas bolsas de tela o de plástico más fuerte que resisten muchos más viajes y que podemos tener siempre en el maletero del coche por si las necesitamos en cualquier momento. Estas son muy prácticas y no hace falta que las usemos solamente para ir a la compra, sino también para llevar nuestras cosas a la playa en verano o para trasladar cosas. Yo se las veo mucho por ejemplo a los chicos que bajan a hacer la colada en las nuevas lavanderías que proliferan por los barrios de Madrid, ya que son grandes y ahí entra la ropa y también las sábanas o las toallas.

Además, contamos también en muchas casas con los cómodos carros de la compra, que son incluso buenos cuando tenemos problemas de espalda y no queremos llevar peso. De esta forma arrastramos la compra, por lo que no la cogemos a pulso como sucede con las bolsas. Si todavía no tenemos carro en casa, es conveniente que nos fijemos a la hora de ir a comprarlo en que tenga cuatro ruedas, para que en lugar de arrastrarlo lo desplacemos más fácilmente. Y a su vez, los hay también que tienen un sistema para subir escaleras de forma sencilla si no tenemos ascensor en casa y para los obstáculos de la calle, como son aceras o bordillos.

Un ejemplo a copiar de las películas americanas

No es que vayamos por detrás de ellos como sociedad, pero sí hay cosas que podemos copiar de los americanos, al igual que seguramente nosotros podríamos recomendarles nuestra dieta mediterránea. Todos tenemos cosas buenas y malas, y ellos llevan tiempo demostrándonos en sus series y películas que llegan hasta aquí una muy buena práctica. Seguro que os habéis fijado alguna vez en que siempre que vienen de la compra lo hacen con bolsas de papel que luego se reciclan de forma más sencilla. Esta es una acción responsable que se hace también en otros países de Europa y que podemos solicitar para algunas compras, como el pan, la bollería, etc.