El Factor 4 de la sostenibilidad

Atendiendo a la Ley de Conservación de la Materia elaborada por Mijaíl Lomonósov en 1745 y por Antoine Lavoisier en 1785, “la energía ni se crea ni se destruye, sino que solo se transforma”, es inevitable pensar que la mayor fuente de energía entonces han de ser los recursos renovables, inagotable fuente de materia. Por eso es necesario realizar el cambio de las energías combustibles convencionales a las energías alternativas, provenientes de los recursos naturales, en los próximos años, con el fin de establecer un desarrollo sostenible. La proliferación de empresas dedicadas a este sector, como Factor 4, así lo demuestran.

El nombre de la empresa tiene su origen en el informe técnico-científico dirigido por el Club de Roma y realizado en 1997 por un centenar de expertos en materia energética. El informe en cuestión pretendía obtener un dato de situación real en cuanto a la salud de la Tierra y sus recursos naturales. El objetivo primordial era conocer cuánta duración podrían tener fuentes de energía como el carbón, el petróleo o el gas. Además, otra de las contribuciones realizadas por el Factor 4 fue destinada a ofrecer varias alternativas energéticas, como la Energía Solar, que reducirían el impacto y la agresión sobre la naturaleza y permitirían el ahorro energético y económico del mundo.

“Duplicar el bienestar con la mitad de los recursos naturales […] se puede gastar la mitad y obtener el doble de energía”. Este fue uno de los postulados que surgieron de esta convención, destinada y enfocada a contribuir a un consumo de energía más responsable y sostenible para favorecer y no lastrar al medio ambiente. Por tanto, el Factor 4 puso en evidencia la situación del planeta, así como un abanico de soluciones y alternativas al consumo imprudente de energía que se estaba produciendo entonces.

Ahora es cuando las energías renovables comienzan a ser más utilizadas (pese al ahínco de muchas grandes multinacionales por lastrar a las empresas que se dedican a ello). Y entre todas ellas, la más común quizás sea la energía solar fotovoltaica, es decir, la que es obtenida mediante el uso y exposición de placas solares a la incidencia del sol y su iluminación. Desde el año 2000, aproximadamente, el aumento del uso de las energías renovables ha venido dado gracias a un cambio de modelo y a una apuesta progresiva de los ayuntamientos por las energías alternativas. En algunos municipios incluso se ha obligado a la instalación de placas solares en algunos edificios con el fin de favorecer un desarrollo responsable y evitar daños al medio ambiente que sí se dan, de una manera u otra, con el uso de energías convencionales.

Este repunte en el uso de las energías renovables implicó un aumento evidente de las empresas que se dedican al ámbito energético alternativo. Como por ejemplo, la empresa que lleva el nombre del informe citado con anterioridad. Factor 4 es una empresa creada en el año 2000 y ubicada en la ciudad de Terrasa, provincia de Barcelona. Su labor principal consiste en el desarrollo del sistema, montaje, administración y mantenimiento de equipos de energía renovable y sostenible con el fin de favorecer el ahorro y un grado de eficiencia energética mayor.

De esta forma, la empresa realiza la instalación, mantenimiento y administración de placas solares, así como otro tipo de actividades que contribuyen al ahorro energético y ayudan al cliente a reducir su gasto en electricidad de forma considerable. Se trata por ejemplo del uso de energías limpias, del reciclado de aguas o la instalación de sistemas de refrigeración y climatización, previo estudio de la situación de cada cliente, que no resulten tan perjudiciales como lo podrían ser los convencionales.

Apoyada por un amplio abanico de clientes de todo tipo, la actividad de Factor 4 es reconocida a nivel comarcal, pero también nacional. Numerosas entidades confían en los servicios ofrecidos por esta empresa preocupada por la energía, pero con la mirada puesta en la naturaleza, el medio ambiente y el desarrollo sostenible. Y es que sin nuestro entorno, ¿para qué queremos la energía y la electricidad?

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