El lamentable estado de las carreteras españolas

El lamentable estado de las carreteras españolas

No todo el mundo es consciente, pero viajar por las carreteras españolas, incluyendo cuando no se paga peaje, no sale precisamente gratis, ya que los gastos de construcción y mantenimiento ya se pagan con los impuestos de la población. Pero cuando el presupuesto de las Administraciones no es suficiente, hay que priorizar, lo que significa que hay que quitar de un sitio y ponerlo en otro.

Pues esto es lo que está ocurriendo en España, que no llega la pasta y entonces, las consecuencias las sufre la ciudadanía. El estado de las carreteras españolas es lamentable, sobre todo si se compara con la de otros sitios de Europa. En Transportes Cars, empresa especializada en el transporte de vehículos por carretera, lo saben bien. Esta empresa trabaja tanto a nivel nacional como internacional y ofrece sus servicios a pymes, autónomos y grandes empresas, y también para particulares. Actualmente se deja ver en países como Holanda, Alemania o Bélgica entre otros.

Con la crisis la financiación se reduce

Como las carreteras no se arreglan “Los 10 de hoy son los 20 de mañana y los 40 de más tarde”, explican desde la AEC, en el año 2013, en la peor crisis económica que ha sufrido el país. En su momento, la AEC calculó el año pasado que arreglar los daños costaría unos 5.500 millones.

“Quien más lo utiliza, más paga” es el argumento extendido entre los defensores del peaje y se ha convertido en una tendencia en Europa. Portugal, Francia y Alemania ya han implantado sistemas de peaje. Pero el portavoz de la asociación de consumidores Facua, Rubén Sánchez, discrepa: “No es una medida social como tratan de vendernos porque las carreteras las usa tanto un multimillonario que va en su coche como un parado que busca trabajo”.

Según la propuesta de Feito, implantar un peaje en las autovías generará ingresos de entre 1.700 y 10.000 millones de euros anuales, dependiendo del tipo de tasa. Consciente del coste político, el presidente de ASETA defiende los beneficios de una medida de este calado: “Solo el anuncio de la decisión relajaría la prima de riesgo”.

En España hay cerca de 162.000 kilómetros de carreteras. De ellas, aproximadamente 150.000 son vías convencionales, unos 9.000 kilómetros son autovías y unos 3.000, autopistas. Las carreteras que dependen del Ministerio Fomento son un 15% del total, es decir, unos 25.000 kilómetros. El valor patrimonial de las carreteras estatales es de 85.000 millones de euros. El conjunto de vías que pertenecen a las comunidades autónomas, diputaciones y cabildos están valoradas en 90.000 millones. La inversión prevista en la conservación de las carreteras estatales en 2014 es de 814 millones, 439 millones menos que en 2010, el año de mayor presupuesto.

El Banco Mundial calcula que para mantener la red viaria de forma adecuada se debe invertir un 2% de su valor patrimonial. En España esto supondría un gasto de unos 3.500 millones, de los que unos 1.700 deberían destinarse a carreteras estatales.

Es necesaria, con urgencia una financiación a fin de arreglar las carreteras españolas,, independientemente de donde venga. El director general de ACEX, Pablo Sáez, que no cree que necesariamente la búsqueda de más ingresos “tenga que ir por la vía de la concesión”. Según subraya Sáez, las carreteras son “la única infraestructura que no se paga de forma directa”. “Cuando usas el ferrocarril o el avión pagas unas tasas”.

La AEC cree que la conservación de la red viaria debería estar garantizada por ley. “Es como hacer un hospital y decir luego que no se tiene dinero para dar la luz”, defiende su director general, Jacobo Díaz. Y si la ley no lo garantiza, tal y como sucede, “se debería hacer una valoración de la movilidad del país”.

En España, el 90% de los pasajeros y el 85% de las mercancías se desplazan por carretera, lo que ha llevado a los clubes de automovilistas y camioneros a mostrar su firme oposición al cobro por circular en autovías. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) criticó la propuesta de implantar peajes por “los efectos perjudiciales inmediatos en la competitividad de la economía española, al encarecer el precio de todos los productos y dificultar las exportaciones”.

Una de las soluciones para evitar los peajes, según Jacobo Díaz, es retrasar la construcción de kilómetros de AVE. “Si la mayor parte de los desplazamientos se producen por carretera, no parece lógico que se dedique la prioridad a otros medios de transporte”.

Y tú, que opinas del estado de las carreteras españolas.