El futuro eléctrico está aquí

El futuro eléctrico está aquí

Que los coches eléctricos están aquí es indiscutible, lo lleva siendo ya desde hace años pero ahora todo se ha vuelto mucho más plausible. La realidad es que el mundo automovilístico se dirige en una única dirección y el que quiera caminar a contracorriente puede llegar a tener problemas. La gasolina, y el gasóleo, ya son algo pasado, algo que desaparecerá en la próxima década, y los que a día de hoy pretendan comprarse un vehículo deben hacerlo sabiendo lo que hay, y lo que habrá, el día de mañana.

Quizá el mayor problema en la actualidad al respecto sea la falta de puntos de recarga. Según E-Recarga, empresa pionera en la capital, el número de particulares que solicitan la instalación de un punto de recarga en sus garajes ha aumentado más de un 30% este año, pero el número de puntos de recarga públicos en gasolineras y puntos estratégicos de las principales ciudades sigue siendo demasiado bajo.

Para solventar este problema y animar al gran público a la adquisición de estos vehículos, el Gobierno ofrece una serie de ventajas a quienes los compran como, por ejemplo, el Plan Moves, el MUS II, el RENOVE e incluso las deducciones fiscales en la renta.

Dudas entre la población

La mayor duda, además del tema de la recarga, recae sobre la autonomía de los vehículos. Debemos tener en cuenta que, si tenemos en cuenta lo anteriormente explicado sobre los puntos de recarga, la vida del vehículo en movimiento hasta que llega a su garaje es la que la batería del coche le pueda dar y, por ende, su autonomía se limita a un número determinado de kilómetros. Esto a los usuarios les preocupa enormemente pues, al final, debes limitarte a circular por ciudades ya que si sales a autovía o carreteras y no encuentras un punto de recarga próximo, las posibilidades de acabar tirado a mitad de viaje son bastante altas.

Si a esto le añadimos que, en caso de localizar un punto de recarga y dependiendo del tipo de recarga que tenga dicho punto, tardarás entre quince minutos y 5 horas.

Claro está que siempre que la población hace públicas sus dudas, las principales marcas y fábricas internacionales piensan cómo solventar esos problemas y por eso Aptera Motors y Hyundai ya se han puesto manos a la obra.

Por un lado, los chicos de Aptera Motors han ideado un vehículo ultra aerodinámico que podrá recorrer la nada desdeñable cantidad de 1.600 kilómetros sin necesidad de recarga gracias a una batería montada en la parte inferior del coche de 100kWh.

La idea que tiene la firma es lanzarlo al mercado en 2022, pero no con el modelo definitivo, sino con uno previo a modo de prueba que llevará una batería de 40kWh y permitirá circular unos 644 kilómetros. ¿El problema? Pues que estamos hablando de un vehículo de una sola plaza…. casi como na moto pero con chasis y a un precio demasiado elevado pues estamos hablando de entre 33.000 y 59.000 dólares. Tela marinera.

Por otro lado, lo que promete Hyundai es recarga rápida en 15 minutos para 2021, lo que también mejoraría mucho la experiencia de usuario en todos sus modelos de vehículos eléctricos. Se trata de baterías con potencia de recarga de 400kW con tensión de 800V, lo que supondría una recarga completa en solo 15 minutos.

Cómo instalar un punto de recarga

Para empezar, el rollo ese de que hace falta la aprobación vecinal para poder instalar el punto de recarga en tu plaza de garaje es mentira, ya que será el propio usuario quién pagará la energía que utilice, aunque sí debes comunicar su instalación previamente a la comunidad mediante un escrito al presidente y al administrador. Esto es así para que si la comunidad quiere, pueda plantarse la instalación de puntos de recarga en todas las plazas del garaje. De no ser así, el usuario podrá seguir con su instalación privada en su plaza sin ningún tipo de inconveniente.

Dicho esto, no hay mucho más que añadir, salvo que debes buscar una buena empresa instaladora que te asegure que el trabajo final será el adecuado, tanto para seguridad tuya y de tus vecinos, como para que el gasto energético sea el mínimo posible y no haya fugas de ningún tipo, algo que podría pasar si la instalación no es la correcta.

En definitiva, la gasolina y el diésel están muriendo por lo que no nos queda más remedio que ir cambiándonos a los vehículos eléctricos pero no sé hasta qué punto estamos preparados para ello a nivel de infraestructura. A veces pienso que sería más factible que cada vehículo llevará un par de placas solares instaladas en el techo para asegurarse la energía.